jueves, 24 de mayo de 2018

Salud Universal en Argentina: invitación a participar


El Observatorio de Salud se encuentra participando en una investigación de la OMS con motivo del 40° aniversario de la Declaración de ALMA ATA.

En tal sentido, convocamos a quienes estén interesados en sumar su aporte, invitándolos a que brinden su opinión respecto a la temática de la Salud Universal para Argentina, completando la ficha y remitiéndola por correo electrónico a: observatorioderechoysalud@derecho.uba.ar a la mayor brevedad posible.


De antemano, muchas gracias por su interés y colaboración

Dra. Marisa Aizenberg 
(Directora Académica del Observatorio de Salud)

Leve baja de la tasa de mortalidad infantil en la ciudad

En 2017, fallecieron 48 bebés menos que en 2016.

Resultado de imagen para mortalidad infantilLa tasa de mortalidad infantil se redujo en la ciudad medio punto el año pasado con respecto de 2016, lo que se traduce en 48 decesos menos de menores de un año, según informaron las autoridades porteñas junto a representantes de Unicef Argentina.

La cifra más baja registrada desde 1990 fue la de 2015, cuando murieron 6 bebés por cada 1000 nacidos vivos. Al año siguiente, la mortalidad infantil volvió a aumentar en la jurisdicción: ese año, se acercó más a la de 2014, con una tasa de 7,2, con 282 decesos registrados.

En 2017, murieron 234 bebés; la tasa fue de 6,7, aún por encima del menor valor histórico local. Las comunas 4, 5,7 y 8 superan el promedio, sobre todo La Boca, Barracas, Parque Patricios y Nueva Pompeya (Comuna 4) y Villa Soldati, Villa Riachuelo, Villa Lugano (Comuna 8), donde es de 8,9. 

El bajo peso al nacer y las malformaciones congénitas son las dos principales causas de mortalidad infantil, de acuerdo con el análisis de los datos que aún está en curso, según coincidieron las ministras Ana Bou Pérez, de Salud, y Guadalupe Tagliaferri, de Desarrollo Humano y Hábitat.

Embarazos complicados

La mitad de las muertes en el primer mes de vida (neonatales) asociadas con los defectos congénitos surgieron de embarazos que difícilmente pudieran tener otro resultado dada su gravedad, según precisó Ana Speranza, consultora del Departamento Materno Infantil del Ministerio de Salud porteño.

En el informe "La mortalidad infantil de la ciudad en el período 2015/2017", de la Dirección General de Estadística y Censos, el análisis indica que en ese trienio bajaron las causas de muerte que se pueden reducir mediante el acceso a la prevención, el diagnóstico y el tratamiento oportunos en los primeros 28 días de vida.

"El descenso en la mortalidad reducible se explica por la baja de la mortalidad del período perinatal (entre el séptimo mes de embarazo y los primeros siete días de vida) y, en menor medida, por las causas asociadas al tratamiento clínico y quirúrgico", se lee. En cambio, el año pasado, "la mortalidad posneonatal subió levemente con respecto de 2015". Lo atribuyen a un aumento de las complicaciones evitables.

Fuente: La Nación

miércoles, 23 de mayo de 2018

Lucha contra la obesidad: Argentina avanzará con el etiquetado frontal de alimentos

El ministro de Salud de la Nación, Adolfto Rubinstein, anticipó que en el segundo semestre se avanzará sobre este tema. También quieren regular los entornos escolares y la publicidad dirigida a niños.

Sellos negros de advertencia. Se utilizan en Chile desde 2016. (AP Photo/Esteban Felix)El ministro de Salud de la Nación, Adolfo Rubinstein, disertó el lunes en la 71° Asamblea de la Organización Mundial de Salud en Ginebra. Durante su exposición el ministro abordó los principales objetivos de la Argentina en materia sanitaria, entre los que se refirió a la cobertura universal de salud, la resistencia antimicrobiana y a la problemática de la obesidad infantil. Sobre este último punto, el ministro dijo a Clarín que “es un tema que fue incorporado a instancias de la Argentina, porque es un problema serio, no sólo para nosotros, si no para la región y el mundo". El sobrepeso y la obesidad “son una ventana abierta a las enfermedades crónicas y que además afecta a los chicos en muchísimos aspectos de su vida más allá de la salud”.

En Argentina 6 de cada 10 adultos presentan exceso de peso (tanto sobrepeso como obesidad). En la población infantil, en tanto, según datos del Ministerio de Salud, hay un 30% de sobrepeso y 6% de obesidad. “El crecimiento del sobrepeso y la obesidad infantil son de particular importancia no sólo a nivel global sino también para Latinoamérica y mi país, ya que lamentablemente estamos liderando como región esta catástrofe epidemiológica”, afirmó el funcionario en su exposición.

La problemática de la obesidad infantil y la posibilidad de implementar un etiquetado frontal de alimentos son temas que se han instalado, desde un tiempo a esta parte, en la agenda pública. Otros países de la región, como Chile, Ecuador y México, ya cuentan con leyes específicas sobre el tema. Al respecto, el ministro adelantó a Clarín que “definitivamente sí” se avanzará con el tema del etiquetado frontal en el segundo semestre de este año, dentro del ámbito legislativo. “También se trabajará en la promoción de los entornos educativos saludables y el tema de la publicidad dirigida a niños”, agregó.

Rubinstein dijo que estas medidas forman parte de un proceso de políticas públicas activas que estarán enmarcadas en un “Plan Nacional de Prevención de la Obesidad Infantil”.

En el mundo se vienen utilizando distintos tipos de etiquetados. Por ejemplo, en Chile se utiliza un sistema de octágonos negros que advierten si un alimento tiene alto contenido de grasas, azúcares, sodio o calorías. En Francia, en cambio, utilizan el modelo de cinco colores, llamado Nutriscore, que consiste en un modelo de cinco colores del rojo al verde, también analizando nutrientes críticos.

El nutricionista Sergio Britos, director de CEPEA (Centro de Estudios sobre Políticas y Economía de la Alimentación) sostiene que antes de decidir qué sistema sería el más apropiado para la Argentina “hay que seguir dando la discusión, porque todavía no está terminada. Es un tema sobre el que no hay mucha evidencia en el mundo. Por eso quienes estamos trabajando en el tema debemos ir aportando los datos que tenemos para no tomar una decisión apresurada”.

CEPEA está realizando un estudio financiado por el Ministerio de Salud para ver qué pasaría si se implementara el modelo chileno al mercado argentino. “Si lo aplicáramos tal cual es el sistema chileno, el 90% de los alimentos que compramos actualmente estarían discriminados en alguno de los nutrientes críticos. Eso tampoco es bueno, porque pasa que uno ve todo con sellos negros y compra igual porque no hay alternativa”, dice Britos.

“Otro punto a tomar en cuenta es que los alimentos envasados –añade el especialista- representan no más del 30% de las calorías diarias que consumimos. El 70% de lo que comemos no estaría impactado por el etiquetado. La mala calidad de la dieta que tenemos se debe principalmente al bajo consumo de hortalizas, frutas, lácteos, cereales integrales y granos. También por un alto consumo de pan, alto agregado de azúcar a las infusiones. Por eso, es necesario que se adopten medidas convergentes para mejorar la dieta de la población”.

No obstante, Britos considera que sí deben tomar medidas. “Estamos de acuerdo en que hay que hacer algo y avanzar hacia una regulación en el etiquetado frontal, pero debemos buscar el mejor esquema posible”.

Desde la Copal (Coordinadora de la Industria de Productos Alimenticios), en tanto, consideran que “el etiquetado nutricional debe responder al objetivo de educación, no de prohibición o demonización del consumo de un alimento o bebida como sugieren algunos modelos” enfatizó el presidente de la entidad, Daniel Funes de Rioja.

Fuente: Clarín

martes, 22 de mayo de 2018

Buenos Aires: anuncian que se fortalecerán las prestaciones básicas de salud en 24 municipios

Lo prometió la gobernadora Vidal para 2020; pondrán a punto 309 centros de atención primaria y construirán otros 54; reorganizarán los equipos médicos.

Con la puesta a punto de 309 centros de atención primaria de la salud (CAPS) en el conurbano y la construcción de otros 54, las autoridades bonaerenses prevén que en los próximos dos años garantizarán el acceso a prestaciones esenciales a por lo menos 2.000.000 de vecinos de 24 municipios.

En esta Red Pública de Salud del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) que incluirá esos 363 centros para 2020 también participan los 45 centros de salud y atención comunitaria (Cesac) porteños.

"La idea es que la población pueda resolver cerca de su casa la mayoría de los problemas de salud sin tener que ir a las guardias de los hospitales, lo que muchas veces demanda tiempo de viaje y espera. El primer nivel de atención puede dar respuesta al 85% de las consultas con los recursos y la infraestructura adecuados, mientras que el 15% restante demanda una mayor complejidad disponible en los hospitales", indicó la gobernadora María Eugenia Vidal. 

En los últimos dos años, un equipo de 120 técnicos del Ministerio de Salud bonaerense relevó ese primer nivel de atención -los CAPS- de los 40 municipios del conurbano. Determinó el estado de situación de cada uno y estimó el alcance efectivo de los servicios a la población del área de influencia para cruzarlo con otras variables y una proyección poblacional a 2017, teniendo en cuenta el nivel de vulnerabilidad de los barrios.

"Solo el 37% de los CAPS se encuentran en buen estado edilicio" y "en la mayoría de los casos, el equipo médico es insuficiente", indican los resultados a los que accedió LA NACION.


Los centros de apenas dos municipios, San Isidro y San Fernando, cuentan con la historia clínica electrónica y un sistema de turnos online. Pero la mitad de los CAPS relevados no tienen servicio de Internet, solo un 10% cuentan con las computadoras adecuadas y el 60% necesitan una mayor infraestructura de tecnología.

El ministro de Salud provincial, Andrés Scarsi, señaló que también habrá que mejorar la organización de los profesionales y equiparar los salarios.

"Es una reforma compleja -sostuvo el funcionario-. Es modificar un sistema que funciona a partir de la oferta de los servicios. Hay que ordenar la demanda de la población para mejorar esa oferta y la accesibilidad de acuerdo con las necesidades locales y la proximidad".

La primera etapa de instrumentación de la red incluye la puesta a punto de los 363 CAPS de 24 municipios para diciembre de 2020, con dos subetapas que se fijaron para agosto y diciembre de 2019 y por grupos de municipios.

Presupuesto

El presupuesto previsto para este año es de $830 millones, que comparten los gobiernos provincial, porteño y nacional. La Provincia asistirá a los municipios adherentes con presencia técnica durante dos años y asistencia económica durante cinco años. Luego, el sistema debería seguir funcionando sin respaldo externo ya en los 40 municipios del conurbano.

La adhesión de los municipios con sus CAPS a la Red Pública de Salud AMBA que propone la Provincia es voluntaria. Cuando aceptan, explicó Vidal, se comprometen a respetar una serie de estándares de gestión y calidad incluidos en dos manuales que redactó el equipo técnico. Incluyen desde el horario de trabajo hasta las especialidades de los equipos de salud de cada CAPS, según precisó Fernán Quirós, coordinador general de la red.

Cada CAPS puede incluir seis consultorios con tres equipos profesionales para atender a unas 10.500 personas u 11 consultorios con seis equipos para asistir a unas 21.000 personas.

La dotación mínima por CAPS serán tres médicos clínicos o generalistas, tres pediatras, tres enfermeros y tres promotores de la salud.

Cada equipo tendrá a cargo 700 familias. Cuando sea necesaria una atención de mayor complejidad, hará la derivación al hospital. También funcionarán equipos ampliados, integrados por especialistas en tocoginecología, obstetricia, odontología, nutrición, psicología, fonoaudiología y trabajo social.

Fuente: La Nación